Es mi primera participación en esta bonita iniciativa. Para ser la primera vez me ha costado un poco poner en orden los recuerdos, a partir de hoy tomaré nota de todas las cosas que me hagan sonreír al cabo del día.
Domingo: Mi marido e
hija coloreando juntos en la mesa del salón, me quedé dormida escuchándolos
hablar, cuando desperté estaban ambos jugando tan felices en el cuarto de ella,
con las puertas cerradas para no despertarme.
Lunes: Salimos por la
mañana para intentar aprovechar el sol un poco, aunque hacía demasiado frío
como para estar por la calle andando, así que fuimos a un centro comercial para
hacer la compra. Mi niña en el carro del super, de pié, saludando a la gente
como si le hubiese criado un Borbón…y el pueblo encantado de tener a esta
princesa.
Martes: Mi pequeña dice
su primera frase “mamá bibi” bien temprano por la mañana, pidiendo su desayuno.
Lo que es tener las cosas claras…
Miércoles: Estoy en la ducha, llaman a la puerta y ésta se abre. Era mi pequeña en brazos de papá, llevaba un rato llamándome y quería asegurarse de que seguía entera.
Jueves: Estando en unos
probadores, mi pequeña se pone a llorar desconsoladamente porque quería que la
cogiese en brazos “Ce n’est pas possible” (en la calle le hablo en francés), a
lo que la peque me replica “mamá agua”.
Viernes: En la caja
para pagar, en una gran superficie, había dos niños con su mamá (jugando con
todas las cosas que había cerca, imaginad, tantas cosas al alcance de su mano),
el más pequeño se fue flechado para Lola y le dio un grito en la cara, ella no
se asustó, dándole además un manotazo para quitarle lo que tenía en las manos.
Caballero, ¡así no se trata a una dama!
Sábado: Después de
comer, mi hija dice “Caca”, le pregunto “¿Has hecho caca?” y ella me replica “caca”
(lo que quiere decir que sí) y sale corriendo porque sabe que iré detrás de
ella para cambiarle el pañal.





