sábado, 8 de diciembre de 2012

"Siete días, siete sonrisas" (Diciembre I)

Es mi primera participación en esta bonita iniciativa. Para ser la primera vez me ha costado un poco poner en orden los recuerdos, a partir de hoy tomaré nota de todas las cosas que me hagan sonreír al cabo del día.

 
Domingo: Mi marido e hija coloreando juntos en la mesa del salón, me quedé dormida escuchándolos hablar, cuando desperté estaban ambos jugando tan felices en el cuarto de ella, con las puertas cerradas para no despertarme.

Lunes: Salimos por la mañana para intentar aprovechar el sol un poco, aunque hacía demasiado frío como para estar por la calle andando, así que fuimos a un centro comercial para hacer la compra. Mi niña en el carro del super, de pié, saludando a la gente como si le hubiese criado un Borbón…y el pueblo encantado de tener a esta princesa.

Martes: Mi pequeña dice su primera frase “mamá bibi” bien temprano por la mañana, pidiendo su desayuno. Lo que es tener las cosas claras…

Miércoles: Estoy en la ducha, llaman a la puerta y ésta se abre. Era mi pequeña en brazos de papá, llevaba un rato llamándome y quería asegurarse de que seguía entera.

Jueves: Estando en unos probadores, mi pequeña se pone a llorar desconsoladamente porque quería que la cogiese en brazos “Ce n’est pas possible” (en la calle le hablo en francés), a lo que la peque me replica “mamá agua”.


Viernes: En la caja para pagar, en una gran superficie, había dos niños con su mamá (jugando con todas las cosas que había cerca, imaginad, tantas cosas al alcance de su mano), el más pequeño se fue flechado para Lola y le dio un grito en la cara, ella no se asustó, dándole además un manotazo para quitarle lo que tenía en las manos. Caballero, ¡así no se trata a una dama!

Sábado: Después de comer, mi hija dice “Caca”, le pregunto “¿Has hecho caca?” y ella me replica “caca” (lo que quiere decir que sí) y sale corriendo porque sabe que iré detrás de ella para cambiarle el pañal.

martes, 4 de diciembre de 2012

<< Mamá bibi >>


Buenas tardes,

hoy nos hemos levantado con una nueva sorpresa o avance en la vida de la pequeña Lola. Como cada mañana su papá fue a buscarla a la cuna para darle los buenos días, y como cada mañana, después de sus quehaceres, vinieron a buscarme en busca del desayuno… y a mis oídos llegó la más dulce de las voces diciendo “mamá bibi”.
No termino de salir de la impresión, en el mejor de los sentidos. Son 13 los meses que lleva entre nosotros (y muy poquitos días), y en menos de dos semanas parece que mi hija ha dado pasos agigantados (o lo mismo es la impresión que me da, pese a mi profesión, hay cosas que sobre la teoría están muy bien, pero la práctica es otro cantar, y más si es en primera persona): no quiere sentarse en su trona para las comidas, prefiere un elevador de asiento y sentarse a la mesa como uno más; come perfectamente sólidos; y son muchas otras virtudes las que tiene, además de un bagaje verbal bastante amplio…

Y en días como este yo me pregunto ¿debo informarme sobre algo o esperar a ver qué pasa? Amigas especialistas me dicen que no me caliente mucho la cabeza, que es muy pequeña para decir nada…pero que también es cierto que son muchísimos avances los que tiene y que la mejor manera es seguir respondiendo a sus necesidades (en plan de probar cosas como colorear, otros tipos de juguetes como construcciones o puzles de menos a más complejidad, juegos de roles…).

Así pues, esperaremos.

Y vosotros ¿tenéis o sabéis de algún tipo de experiencia parecida? Aceptamos consejos, recomendaciones e ideas, ¿eh?

Un saludo y disfrutad mucho de la tarde.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Organizando el hogar: cómo sobrellevar situaciones y no morir en el intento


Buenas tardes a todos.


En días como hoy, en los que todo se hace cuesta arriba, hay que buscar algunas formas para relajarse. La principal y básica, intentar dejar la mente en blanco, sentarse en un asiento cómodo pero duro (poner un cojín en el suelo, por ejemplo), en posición buda (piernas cruzadas, y manos sobre las rodillas), sin televisión ni ningún tipo de música.
Otra es, poner a oscuras el dormitorio y tumbarnos sobre la cama; y la última es salir a caminar, sin rumbo y sin pararnos a ver escaparates, simplemente caminar.
Sea cual sea, dedicaros al menos una tarde/mañana a la semana a vosotros mismos, que eso también es importante.
 
No sé vosotros, pero muchas veces las situaciones nos superan algo o simplemente no se cumplen nuestras expectativas, así que lo ideal es buscar alguna manera para que no nos suba la tensión por los aires. Intentemos que las “burrocracias” y absurdeces de muchos nos frenen o entorpezcan en nuestro día a día, que bastante tenemos ya.

domingo, 2 de diciembre de 2012

El niño al que le daba miedo ducharse (Reto 150 palabras)

Erase una vez un niño al que le daba miedo ducharse. Un buen día, su mamá le dijo que se diese un baño antes de ir a la cama, y que podía coger su juguete favorito para jugar en el agua.

Estando metido en la bañera, el pequeño le dijo a su mamá:

-          Mamá, ¿qué es eso?

-          Champú, pero cierra los ojos porque te puede molestar si te entra en los ojitos.

El niño así lo hizo. Apretó y apretó…y cuando los abrió vio algo fantástico, ¡el baño de su casa estaba lleno de burbujas, con los colores del arco iris! Pero lo más increíble de todo fue que dentro de cada pompa ¡había animales de la selva! Leones, monos…incluso un elefante verde.

-          Hijo, despierta cariño, que es hora de levantarse para ir al colegio.

Había sido un sueño…pero ya no le volvió a dar miedo ducharse.