sábado, 6 de octubre de 2012

Organizar un cumpleaños sin morir en el intento (parte I)

La fugacidad del tiempo es un tema que sale seguro, mas tarde o más temprano, en toda conversación donde haya niños de por medio… Así pues, para evitar “velocismos”, os voy a comentar algunas cosillas a tener en cuenta siempre que vayáis a preparar una fiesta infantil (más si cabe si se trata de su cumpleaños)


El primero es, sobre todo, un acto social en el que se cuenta con los familiares y amigos más próximos al pequeño (en mi caso “próximo” vamos a considerarlo como emocional, ya que geográficamente me encuentro bastante lejos), pero ya los siguientes empiezan a ser una transición, progresiva, hacia su entorno social (vamos, que poco a poco habrá cada vez menos amistades vuestras y más de ellos, de momento prefiero no plantearme la pre-adolescencia, y lo dejo hasta, aproximadamente, los 9-12 años)

Lo primero a tener presente es ¿dónde se va a celebrar el evento? Este hecho depende mucho tanto del espacio que tengas en casa como del número de invitados y tipo de fiesta que queráis celebrar. En mi caso, como es bastante lío ya el viaje, hemos optado por celebrarlo en un restaurante (que es bastante conocido ya por nosotros) en el que hemos concertado un acuerdo en cuanto a espacio y menú, por lo cual, toda nuestra preocupación consiste tanto en el pago como en la decoración (en nuestro caso nos dejan, pero no en todos sitios es así; para estos actos es preferible optar por un sitio que ya conozcas, para no ir demasiado a la aventura)

Si lo vais a celebrar en casa, estas consideraciones pueden resultaros interesantes:

1-      Concretar la fecha y hora del evento. Tened presente las  rutinas y actividades diarias tanto de los pequeños como de los adultos, así que casi mejor escoger un día del fin de semana en el que al día siguiente no haya escuela/trabajo.

2-      Definir bien el número de invitados. Esto es importante tanto por la comida como por las actividades a desarrollar, no es lo mismo 3 niños y 8 adultos, que 4 adultos y 7 niños… Una opción es dar invitaciones pidiendo que se confirme asistencia. Si la fiesta va a ser sobre todo de niños, muy importante marcar la hora de comienzo y fin de la fiesta.

3-      Escoger un menú que no sea únicamente chucherías. SI va a haber piñata o se va a dar una bolsa de chuches de recuerdo, lo mejor es optar porque haya un poco de todo, algo como: medias noches, galletas, patatas, brochetas de fruta fresca, zumos, batidos, agua y refrescos.

4-      Plantear actividades. Ahora están muy de moda los castillos hinchables o payasos/magos. Personalmente creo que lo suyo es involucrarse en la fiesta y plantear juegos en los que participen todos los niños (gallinita ciega, carrera de sacos/huevos, bailes, pompas de jabón, etc.) Hay un amplio surtido de actividades en función de las edades de los presentes. Si son muy pequeños, es ideal poner una manta y varios juguetes.

5-      ¿Qué es un cumpleaños sin tarta? Hoy día hay un abanico de posibilidades según los gustos de cada cual (así como del momento del año)

6-      Momento piñata. Creo que es ideal, sea cual sea la edad del agasajado, lo que sí hay que tener presente es el contenido. Si es muy pequeño, no poner cosas que o sean algo pesadas ni demasiado pequeñas (existe cierto riesgo de atragantamiento)

7-      Recuerdos de cumpleaños. Son muchas cosas las que se pueden dar: juguetes, tarjetas, fotos de la fiesta (en plan polaroid, o si tienes una impresora decente en casa), bolsas de chuches…

Lo que sí hay que tener muy claro a la hora de organizar el cumpleaños es que: no hay que agobiarse, hay que contar con cierto tiempo para organizarlo todo (lo mejor es hacer listas tanto de invitados como de lo que se va a necesitar) y ¡¡DISFRUTAD!!
Cuando pase el de mi pequeña os contaré mi experiencia… Algunos puntos los he descubierto sobre la marcha, de momento sólo puedo decir hasta ahí.

viernes, 5 de octubre de 2012

De sabios es saber escuchar


Los consejos muchas veces no se oyen o no se quieren escuchar,

en mi caso voy a llevarlo a cabo porque, aparte de creer que es bastante bueno, me va a venir muy bien. Este consiste en lo siguiente: dar demasiada importancia a determinadas cosas.

Estoy totalmente de acuerdo, reconozco que se la doy (y que voy a dejar de hacerlo porque estoy un poco, bastante, cansada) Quien me conoce sabe perfectamente que no soy de modas o estilos, más bien de ir a mi aire. ¿Y por qué para unas cosas sí y para otras no? No tengo la menor idea, ni la voy a buscar.

Este post se lo dedico a una buena amiga, que me ha escuchado mucho y aconsejado mucho más. Eres una pedazo de persona que hará lo que sea que esté en tu cabecita (porque cualquiera te para), llegarás lejos como persona, ser humano y profesional.

Sé que va a sonar muy moña, pero te quiero Elena.

jueves, 4 de octubre de 2012

Mi brazo vale lo mismo que mi teta

Pido de antemano disculpas por si alguien puede sentirse mal por lo que voy a exponer en el presente post.


Debido a mi reciente maternidad (y estado de madre con la L puesta) leo y leo (creo que como todas, incluyo también a los padres) sobre este respecto. Y sinceramente, me encuentro mal, muy mal, debido al acuerdo social acerca de la lactancia.
Disculpadme, pero hay muchas mujeres que no hemos PODIDO, que no DECIDIDO, dar el pecho. Es frustrante leer una y otra vez que aquellos pequeños que no toman leche materna son inseguros,  se desarrollan peor y un largo etc. Disculpadme nuevamente, pero mi hija apenas tomó pecho dos meses y lo más que ha tenido es dolor por la erupción dental; tiene, con tan solo 11 meses, seguridad absoluta de lo que quiere; dijo su primera palabra que no tenía ni 5 meses y medio, y la segunda con seis; con su tierna edad prácticamente camina; me expresa lo que me quiere con abrazos, besos y arrullos; por ser, es capaz de comportarse en la calle, cosa que muchos adultos amamantados hasta los 5 años (y hablo con conocimiento) no pueden decir.
Mi hija no mamo teta, me mamo entera, porque yo la he parido y la quiero cada segundo de su vida, no me hace falta demostrarlo porque haría lo que fuese por ella.

Tengo tanta seguridad en el amor maternal, que yo misma no he sido amantada, lo mas que he tenido en mi vida son anginas y cólicos nefríticos (ambos por herencia genética, con antecedentes), y creedme, nadie absolutamente nadie puede imponerme absolutamente nada, hago lo que quiero porque tengo fe en mi, en lo que hago y en lo que me rodea. Si me equivoco, si enfermo, será cosa mía, no porque mi madre no me haya dado el pecho.
Mi más sincero respeto hacia todas aquellas mujeres que pueden dar el pecho, así como para todas aquellas que no lo dan (ya sea su motivo el que quiera que sea) Lo que sí tengo claro es que, para que un bebe crezca sano (mental , física y espiritualmente) lo que más necesita no es mi pecho, sino mi amor, cariño, fuerza y acompañamiento durante todos y cada uno de los días de su vida que ella quiera que la acompañe (y así será como poco hasta que sea mayor de edad)

miércoles, 3 de octubre de 2012

Maternidad de oferta en el super

Día de compra


Este viernes toca hacer la compra (una vez al mes vamos a Figueres) y toca calentarse la cabeza con los ingredientes no perecederos que harán falta y los menús que podemos plantear (aquí el clima juega un papel importante…las ensaladas están muy bien, pero no calientan el estómago)

Pero ya no solo somos nosotros, ahora también juega un papel importante la alimentación de mi pequeña ¿qué alimentos que consume ya nos interesa traernos? ¿Qué otros alimentos le podemos introducir con respecto al ritmo de alimentación que le estamos dando? Con 11 meses recién cumplidos que tiene, come perfectamente distintas carnes y pescados; legumbres, verduras y frutas varias…

Creo que la alimentación de los bebes (o niños) hoy día es tema de preocupación de muchos padres (nos metemos en el ajo), pero en realidad es que tampoco hay una orientación precisa (que no sea la de las madres o abuelas, benditos consejos, ¿qué sería de mí sin ellos?) Al encontrarme en un país que no es en el que he crecido (y con marido perteneciente al mismo) hay cosas que me llaman terriblemente la atención. Darles cacao a los 8-10 meses, cereales a los 4, pastas y arroces a los 6, y abundante oferta de platos preparados para ellos (en concreto espaguetis con salsa boloñesa para los 2 años de edad)

Sinceramente, ¿para qué tanto? No digo que para determinadas etapas o momentos personales no sean útiles o prácticos, pero… Si bien es cierto que cada cual tiene sus circunstancias… 

Mi hija ya come el mismo guiso de patatas con carne que hago para nosotros, lo mismo que le preparo y congelo su papilla para la semana, son muchas horas de cocina pero también mucha ilusión y cariño puestos al hacerlo. ¿Pérdida de tiempo? Cierto es que quizás estaría mejor jugando con ella, o sentada con mi marido tranquilamente… pero entonces estaría renunciando a mi derecho de crítica cuando veo las evidentes problemáticas existentes entre los niños/adolescentes problemáticos. No digo que todos, pero seguro que entre ellos había algún padre que prefería sentarse mano sobre mano a ocuparse de estos menesteres.

La paternidad/maternidad no es descanso, es una lucha día a día, desde lo más absurdo como puede ser cocinar, pasando por poner lavadoras o darle charlas sobre actitud/sexualidad/drogas, preocuparte por qué estará haciendo/con quién estará, llegando hasta alegrarte por sus alegrías (su primera palabra, aprobado, carnet de conducir, su primer trabajo, su sueldo, etc).

Mi hija es mi vida, y por ella hago lo que sea, empezando por amarla. Te quiero.

Mudanzas (parte I)

Traslado a Caen


Son varias mudanzas las que tengo hechas en estos últimos tiempos, como todo, la más difícil fue la primera. Consistió en trasladarme de Sevilla a Francia, concretamente a Caen (Normandía) Mira que Francia tiene puntos interesantes…y me tuve que ir al más alejado, a donde el avión no llega, y si llega es haciendo muchos trasbordos.

Y ¿cómo llevarte lo que es tu vida en una maleta? En realidad fueron dos, además de la de mano. ¿Cómo saber que lo que llevas es lo que vas a necesitar? ¿Cómo saber si de entre lo que llevas acabarás por tirar algo porque, sinceramente, no sabes si tendrás suficientemente espacio para todo?
Fue difícil, de selección, lo que estaba seguro que no podían faltar era: mi “biblioteca de consulta” (todos los libros que tengo de autismo); abrigos varios (allá hace mucho frío…mucho mucho, creedme); calcetines (¿pasar frío en los pies? ¡Nunca!) A mis padres y hermanos no los podía meter…injusto, completamente injusto, no estaba preparada para irme tan lejos, siendo el teléfono mi única conexión con ellos.

Pero bueno, ya con las maletas hechas y en aeropuerto, lo difícil fue hacerlas pasar en la facturación “exceso de equipaje” decían ¿De cuánto fue la broma? Exactamente 40 euros más de lo que ya me costaba el billete y las maletas…lo que viene siendo empezar bien una aventura.

Lo peor fue el desembarque, verte sola, rodeada de extraños, con un carrito en el que cargar los chopocientos kilos que pesaba mi vida… uno de los tragos más amargos que he pasado en los 29 años de vida que tengo. El consuelo fue ver a mi chico, la verdad es que si no llega a ser por él, igual no corro esta aventura.

Lo cierto es que no envidio a aquellos que tienen emigrar porque no tienen más remedio.