miércoles, 21 de noviembre de 2012

En honor a la infancia (Día Universal del niño, 20 de Noviembre)


He decidido escribir un post en honor al Día Universal del niño, que fue ayer 20 de Noviembre. Increíblemente, son muchos derechos los que les son negados hoy día a millones de niños, e increíblemente se conoce este hecho pero, de una forma u otra, se mira hacia otro lado.


En esta fecha he recordado un libro que los Reyes me regalaron hace años, y que viene muy acorde con lo que estoy tratando, se titula “Trabajar no es un juego”.

No puedo decir que tenga una gran biblioteca (de hecho, es más bien reducida, pero estoy orgullosa de su contenido), pero me sorprendo de vez en cuando con los que contiene, sobre todo porque son obras que habían caído en el olvido.

Este libro fue editado en Noviembre de 1997 por la Fundación CEAR (Consejo de Apoyo a los Refugiados), en colaboración con las editoriales DEBATE y Planeta, con el objetivo de recaudar fondos para diferentes proyectos. Este libro también formaba parte de la campaña de sensibilización y denuncia por la situación de millones de niños de todo el mundo que se ven obligados a trabajar.

Su contenido es de lujo, tanto por lo escrito como por los gráficos que los acompañan. Incluye poemas, cuentos y narraciones de autores como Rafael Alberti y José Agustín Goytisolo entre otros. Y las ilustraciones pertenecen a algunos de los mejores dibujantes de historietas como Quino o Montse Ginesta.

Y como remate final, el libro incluye un CD en el que se incluyen seis de los cuentos leídos por voces tan conocidas como Iñaki Gabilondo o Gemma Nierga. Es sensacional, me encanta y creo que es muy recomendable tenerlo en nuestra biblioteca particular.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Cuentos, fantasía... ¿realidad?

Hoy me he despertado con un pensamiento… ¿por qué se habla tanto de los cuentos?


Quiero decir, ¿quién no ha escuchado nunca algún comentario acerca de los perjuicios de las películas Disney para las niñas? No sé vosotros, pero yo lo he escuchado más de una vez (y de dos) y no siempre en boca de las personas más centradas (en apariencia)

Se nos olvida que el origen de esas películas suele encontrarse en algún cuento o trama tradicionalmente infantil, son relatos pensados para ayudar a desarrollar la imaginación y fantasía de los más pequeños e invitarles a crear sus propios mundos interiores (y es muy importante que esto suceda), lo mismo que son igualmente efectivos para ayudarles a superar posibles conflictos e iniciarles en el mundo de los valores.
 
Los cuentos se pueden leer solos o acompañados, en cualquier momento del día, establecer con ellos una rutina… pero siempre ayudarán a establecer una mejor comunicación. Los cuentos ayudan a desarrollar la imaginación, pero también tienen un peso muy importante en el aprendizaje, ya que cultivar un amor por la lectura le ayudará a enfocar de otra manera el estudio (tanto en casa como en el colegio)

Entonces, teniendo presentes estos aspectos, ¿por qué la crítica? Cierto es que para la mujer actual es completamente absurda la figura de “La bella durmiente” o de la “Cenicienta”. Pero ¿por qué tomarlo como un ataque hacia la mujer? Se nos olvida que estamos hablando de niños, y los niños como tales aprenderán aquello que nos transmitan los adultos. Es decir, si constantemente le mando el mensaje a mi hija de “la mujer fuera de la cocina, el mocho que lo coja el hombre” estaremos propiciando no un ataque hacia el hombre, pero sí una mala percepción de la figura de éste. ¿No es mejor dejarle que lea el cuento y que aprenda de su papá y su mamá que las labores del hogar deben estar repartidas de manera homogénea? Pero éste es solo un ejemplo, lo mismo podría decir de los caballeros que corren mil peligros por ayudar a su amada; esto no quiere decir que los niños vayan a aprender que la mujer es una inútil que necesita de la mano del hombre para poder hacer cualquier cosa.

Sinceramente, con los tiempos que corren creo que debemos tener en mente otras preocupaciones (el hambre, guerra, pandemias, crisis) más que éstas. Las desigualdades se aprenden desde la cuna, dejémosles crecer en un ambiente sano, enriquecido, divertido, libre de prejuicios y perjuicios.

Este es mi pensamiento, ¿qué opináis vosotros?

domingo, 18 de noviembre de 2012

Contra el frío nada mejor que una crema suave de calabacín (apto para todas las edades)

Buenas tardes a todos, hoy está siendo un día de cocina (que raro últimamente), por lo pronto he hecho un guiso de verduras para tener planteada una base para la semana para la pequeña; después he hecho unas lentejas para mañana y después la receta de la que va hoy el post.


Por lo que he leído, la recomiendan más para la noche como plato único… pero como hoy hace un día tan frío, la he visto ideal para el almuerzo, acompañada de un poco de pasta para ella y de un filete con verduras para nosotros.
Nos ha gustado mucho a todos, ya que tenía un sabor muy suave que ha hecho que nos siente de maravilla. Lo bueno es que se pueden hacer multitud de variantes (con zanahoria, calabaza… eso va a depender de vuestros gustos), para evitar caer en la rutina.

 
Los ingredientes que necesitamos para 3-4 raciones (depende de si los comensales son sólo bebés, niños, adultos…, para nosotros ha salido para 2 adultos y una bebe) (también depende de si es entrante o plato único, en nuestro caso: entrante)

Ingredientes:
  • 2 calabacines
  • 1 patata
  • ½ cebolla
  • ½ vaso de leche
  • 1 cucharada de café de mantequilla
  • 2 porciones de quesitos
  • Aceite de oliva, pimienta negra, sal y agua (o caldo de verduras si lo tenéis a mano)

Modo de preparación:
Lo primero es lavar muy bien todas las verduras y pelarlas; picar muy fina la cebolla y trocear el resto de verduras.
Después, en una cazuela, echamos un chorreoncito de aceite de oliva y la mantequilla, cuando esté ligeramente caliente, añadimos la cebolla y dejamos que se sofría un poco, para añadir a continuación las verduras troceadas. Dejaremos que todo se fría un poco durante unos minutos a fuego medio, no olvidéis remover de cuando en cuando para evitar que se tuesten.
Acto seguido echamos el agua (o el caldo) hasta que cubran las verduras y dejamos que reduzca todo junto aproximadamente uno 15-20  minutos, hasta que las verduras se hayan reblandecido. (No se vosotros, pero generalmente aprovecho estos tiempos para recoger lo que he ido ensuciando en la cocina, que si no después se juntan muchos cacharros. Demasiados) Retiramos del fuego y trituramos con la batidora, así hasta que tenga la textura deseada. Volvemos a ponernos en el fuego durante unos minutos, añadimos la leche, los quesitos, la sal y la pimienta negra al gusto, remover para que esté bien integrado y servir.
Si entre los comensales hay bebes o niños pequeños prestad mucha atención a la sal y la pimienta, más vale poner poca y rectificar después que abusar de los mismos.
¡¡Ahora a la mesa y a disfrutar!!

sábado, 17 de noviembre de 2012

Mamá, ¿a qué huele...? (Reto 150 palabras)

Cierta tarde de primavera, un niño de pocos años le dice a su mamá…

-          Mamá, ¿a qué huelen los niños?

-          ¿Y esa pregunta , Jean?

-          En el cole un niño ha dicho que los bebes huelen a pipi y caca, porque su hermanito pequeño está siempre con el pañal sucio.

-          Mi amor, los niños oléis fresas.

-          Pero mamá, ¡eso no puede ser! Las niñas a lo mejor, pero yo…

Y el pequeño se fue a jugar… Su mamá estuvo todo el día con una sonrisa en su cara. Cuando llegó la noche y Jean dormía, ella se acercó a la cabecera de su cama y al besarle la frente como cada noche le llegó el aroma de su hijo, el mismo olor que sentía desde que nació: el olor de las fresas, pero no un olor cualquiera, sino el de las fresas salvajes, libres, en libertad.

Croquetas para los más pequeños de la casa.

Bueno, el post de hoy lo dedico a la cocina, con una receta que he hecho hará un rato: croquetas para niños.


Sé que las croquetas son un recurso muy socorrido en cualquier casa, especialmente para los niños, pero esta receta me parece especialmente indicada para pequeños de a partir de un año. Lo creo así porque se encuentran en un momento, en cuanto a su alimentación, cada vez más parecida a los adultos, pero ponerles (de momento) otro ingrediente que no sean los que menciono me parece correr demasiado (aunque podrían hacerse con los restos de pollo asado o con algún tipo de pescado blanco)


Ingredientes:
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra.
  • 2 cucharadas soperas de harina.
  • ¼ litro de leche (quizás un poco más)
  • 1 cebolla pequeña bien picada
  • 100 gr de jamón york muy bien troceado
  • 1 huevo
  • 100 gr de pan rayado
  • Una pizca de nuez moscada y sal.

También se hacen croquetas sin bechamel, usándose en estos casos otras masas tales como patata hervida, boniato o arroz.

Modo de preparación: Pelamos la cebolla y la picamos bien, la reservamos unos instantes. Se pone a calentar el aceite en la sartén, cuando esté caliente, echamos la cebolla y removemos hasta que empiece a estar dorada, momento en el que añadiremos la harina.
Continuaremos removiendo hasta que se tueste un poco la harina, para que no sepan a crudo a los jóvenes paladares. En este momento, mientras removemos, iremos añadiendo poco a poco la leche, y así continuaremos hasta que se vaya tomando consistencia. Será entonces cuando añadamos el jamón, la nuez moscada y la sal.

Dejamos que se haga un poco en la sartén, sin dejar de remover, aproximadamente unos 3-4 minutos.
Una vez espesa se vacía en una fuente y se deja enfriar fuera de la nevera, y ahí la meteremos y dejaremos reposar toda la noche o unas 4-5 horas.
Una vez que la masa está bien espesa, procederemos al momento de empanar. Para poder hacerlo lavamos el huevo y lo batimos aparte, echamos el pan rayado en un plato y empezamos el trabajo.
Con la ayuda de dos cucharas vamos tomando pequeñas porciones de la masa, moldéalas y ve dándoles forma. Pásalas por el pan, después por el huevo y después de nuevo por el pan.
Ve dejándolas en un plato grande, y ya cuando estén todas empanadas, mételas en la nevera una hora si las vas a usar para la comida o la cena. Yo lo que he hecho ha sido congelarlas, ya que me han salido 30 unidades.
He de decir que las he hecho pequeñas pensando en que son sólo para mi hija, pero podéis hacerlas del tamaño que más os gusten si las vais a usar para toda la familia.
¡Espero que os gusten tanto como a nosotros!